En Colombia, los jardines botánicos tienen una historia estrechamente ligada a los procesos de exploración científica del siglo XVIII. Durante la Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada (1783–1816), liderada por José Celestino Mutis, se documentaron y recolectaron miles de especies, sentando las bases de la botánica colombiana.
Sin embargo, fue en el siglo XX cuando surgieron los primeros jardines botánicos institucionales del país: Jardín Botánico José Celestino Mutis (Bogotá-1955), Jardín Botánico del Valle Juan María Céspedes (Tulúa-1968), Jardín Botánico Alejandro von Humboldt (Ibagué-1969), Jardín Botánico Joaquín Antonio Uribe (Medellín-1972), Jardín Botánico Guillermo Piñeres (Turbaco-1977), Jardín Botánico del Quindío (Calarcá-1979), Jardín Botánico Eloy Valenzuela (Floridablanca-1982), Jardín Botánico Universidad Tecnológica de Pereira (Pereira-1983), Jardín Botánico de San Andrés (1998), entre otros.
Con la Constitución Política de Colombia de 1991 se establece un nuevo marco normativo para la gestión integral de la biodiversidad y los Jardines Botánicos se reglamentan con la Ley 299 de 1996 (por la cual se protege la flora colombiana, se reglamentan los jardines botánicos y se dictan otras disposiciones) y el Decreto 331 de 1998 (por el cual se reglamenta parcialmente la Ley 299 de 1996 en materia de Jardines Botánicos). En los años 2000 y 2001 se crean el Jardín Botánico San Jorge (Ibagué) y la Fundación Jardín Botánico de Cali respectivamente.
Ley 299 de 1996 (descargar)
Decreto 331 de 1998 (descargar)
Red Nacional de Jardines Botánicos de Colombia
En la actualidad, cerca de 20 jardines botánicos están articulados a través de la Red Nacional de Jardines Botánicos de Colombia, promovida por el Ministerio de Ambiente y apoyada por instituciones como el Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt. Esta red busca fortalecer el trabajo colaborativo en conservación de la biodiversidad, investigación científica, educación ambiental y turismo sostenible.
La Red funciona como una plataforma de cooperación técnica y científica, fomentando el intercambio de semillas, conocimientos, experiencias en restauración ecológica, y el desarrollo de estrategias para enfrentar problemáticas ambientales como la deforestación, la pérdida de especies nativas y la crisis climática.
La Red también impulsa procesos de capacitación, formulación de proyectos conjuntos y participación comunitaria, con especial énfasis en la conservación de especies endémicas y ecosistemas estratégicos como páramos, selvas húmedas y bosques secos.
